ESPLENDOR EN LA HIERBA

 

 

 

 

" ...Pues aunque el resplandor que en otro tiempo fué tan brillante hoy está por siempre oculto a mi mirada.. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria de las flores..no hay que afligirse, porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo ".

 

Obra maestra del director E. Kazan, pero no menos de su guionista, en esta ocasión William Inge, que recibió un óscar bien merecido por su trabajo. Un drama que te impide apartar la vista de la pantalla por su intensidad, la gran carga narrativa, y te hace pensar con cierta melancolía cuántas cosas han evolucionado para bien desde los años en que está ambientada esta película: la educación, la familia, las relaciones personales e íntimas, y tantas otras cosas. La pareja protagonista transmite una química amorosa como pocas, en especial Natalie Wood, que en mi opinión hace una de sus mejores interpretaciones en la gran pantalla, sin duda favorecida por esa expresión angelical que la introduce en un papel tan rico en matices. No se queda atrás un joven Warren Beatty, que con su corrección y moralismo inculcado desde niño por la figura paterna, borda un papel difícil y primerizo en su carrera. En definitiva una gran película que aporta una gran enseñanza universal basada en la creencia de que el amor verdadero solo aparece una vez en la vida y debemos afrontarlo desde nuestro interior más íntimo para no arrepentirnos en el futuro...¿Es el retrato de una histérica relación de amor adolescente entre dos atolondrados lo que nos emociona de "Esplendor en la Hierba"? No...¿Es la forzada separación de unos amantes a causa de la represión sexual y los prejuicios sociales?. ¿Es la desesperación de Deanie, el distanciamiento de Bud, la supuesta crueldad de los padres de ambos? No y mil veces no...¿Es la sensación de que hemos contemplado el advenimiento de un amor fuera de lo común?... Elia Kazan no habla sobre el amor, aunque la historia que vértebra la película es una historia de amor. Los amores de Bud y Deanie son tan vulgares como otros amores cualesquiera y no superarían jamás la prueba del tiempo: son dos seres perfectamente mediocres perdidos en un mundo que se los va a comer vivos, como devoró antes a otros mejores que ellos.

 

 

 

Todo el secreto significado de la película se desvela cuando Deanie lee en voz alta los versos de Woodsworth:

- "Aunque ya nada pueda devolvernos la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos, porque la belleza subsiste en el recuerdo"-

 

Entonces es cuando nos damos cuenta de que todo cuanto en verdad lamentarán los personajes no es la pérdida de su amor, sino la de su juventud. Y eso es lo que de verdad emociona y duele en "Esplendor en la hierba". La fugacidad del tiempo, el recuerdo de unos instantes que parecieron iluminados por el fulgor de lo recién descubierto por primera vez en la vida: las rosas. Por tanto, voy a decir que he visto esta película muchas veces cuando era mas joven y no volveré a verla jamás a menos que algún día sea lo suficientemente mayor para haber olvidado lo que significaba ser joven, Esplendor en la Hierba es, sin lugar a dudas, la película que más ha influido en mi vida, y, por lo mismo, la admiro.

 

 

La película, fue dirigida por Elia Kazan, autor de La Ley del Silencio, Un Tranvía Llamado Deseo o América, América. También es conocido por delatar a sus compañeros comunistas del séptimo arte en la caza de brujas norteamericana, lo que causó muchísima controversia cuando se le concedió el Oscar Honorífico. Supuso el debut cinematográfico de Warren Beaty, se llegó a decir que Natalie debía de ser la única mujer en Hollywood que no se había acostado con él. Es un drama de los que ya no se hacen, y con un final que se queda grabado en tu memoria eternamente. Esplendor en la Hierba es una película en las que uno, cada vez que la ve, se cerciora de cosas en las que no había reparado antes, y comprende mejor a cada personaje. En mi opinión, en ella se relatan de magistral forma problemas universales como el conflicto generacional entre los padres y los hijos; las convenciones sociales y el "qué dirán", el sexo que reprime y tortura a los individuos; el amor pasional truncado; la aceptación de las personas de su sino...

En la película, Deanie aprende a perdonar a su madre, que tanto la torturó con que tenía que llegar virgen al matrimonio, pues comprende que al fin y al cabo es una persona, y comete errores. Bud, aunque quiere a Dennie, mas tarde se resigna con la vida que tiene, con su vulgar mujer y su rancho, habiendo sido el chico más rico del pueblo y admite que "no piensa en la felicidad, es mejor aceptar las cosas como vienen". Y Dennie, con un esplendoroso vestido blanco, de familia humilde, parece decirle al final del film: "¿por esta vida ruin me dejaste?. La película destila poesía por los cuatro costados.

La escena en la que Dennie, ya desequilibrada porque Bud la ha dejado, mira el plato lleno de comida que su madre le ha preparado para que se mejore, y se levanta para irse a su habitación, cuando mencionan a Bud en la conversación:

- "Dennie, tienes que sobreponerte " -le dice su madre-

- "Mamá, no puedo comer, no puedo estudiar, no puedo mirar a mis amigas. Quiero morirme, quiero morirme -le confiesa Dennie.

 

La película tiene secuencias inolvidables:

La escena de la bañera en que Dennie enloquece, gritándole a su madre que es una chica "virgen", como ella quiere, y que por eso mismo su vida se ha ido a la mierda o el momento cuando quiere recuperar a Bud teniendo sexo con él en un coche, este se niega, preguntándole dónde está su orgullo.

 

Éstos son los versos de poeta británico William Wordsworth titulados "Intimations of mortality from recollections of early childhood" y de los que se valió el polémico cineasta de origen griego, Elia Kazan, a la hora de llevar a la gran pantalla esta obra, encargo del propio Kazan para el dramaturgo William Inge, quien posteriormente recibiría el oscar al mejor guión por esta misma cinta... Sobre amores imposibles en tiempos difíciles...Inge situó la trama en su lugar de juventud, el sureste de Kansas...Ambientada en la transición legendaria de los años 1928 al 1929 y su catastrófico crack bursátil que pobló de suicidios colectivos las calles del país... llegando incluso a generalizarse en aquella época con cierto toque de humor macabro, aquello de que..."...eran tantos los cadáveres en la calles que uno tenía que ir esquivándolos por doquier...". Es curioso el planteamiento de la obra, máxime si uno está al tanto de lo ocurrido en la azarosa vida de este cineasta considerado durante tanto tiempo y hasta el año de su muerte en 1999 como la envidia de los compañeros de profesión... Pues bien... Kazan en esta obra se ríe de la corriente ortodoxa de la espartana y rígida moral del pueblo americano...aquella que diferenciaba a los hombres ambiciosos de los mediocres y que tan sólo compartían el sonrojo de lo no establecido moralmente...el desliz fuera del matrimonio...la mujer entregada al hombre durante el matrimonio y reprimida antes del mismo para diferenciarse de ese otro prototipo de mujer....o el hombre condenado a competir en la inmensidad de un mundo en donde guardar las apariencias contribuye a mantener la rectitud moral de una nación falsamente liberal

 

Elia Kazan cuando preparaba el reparto de la película, le ofreció a Elizabeth Taylor y a Monty Clift los protagonistas principales, pero después de hacer pruebas, no vió esa luz que necesitaba para dar vida a Bud y Dennie... !!LASTIMA!!, porque estoy seguro que Liz y Monty nos hubieran ofrecido otra vista diferente de los personajes. Se barajaron mas nombres pero al ver a Warren y Natalie: la complicidad de la pareja y el resultado en pantalla....Kazan respiró profundamente y mas tarde dijo:

 - "Esplendor en la Hierba es, sin lugar a dudas, un film que ha influido mucho en mi vida por motivos de toda índole y por ser considerarla una de las joyas del cine, cosa que para mi es un estimulo y que nunca, pero nunca me cansaría de ver."-

 

 

Con una espléndida banda sonora a cargo de David Amram y una no menos sorprendente fotografía colorista de Boris Kaufman, kazan ensambló los engranajes de una nueva obra maestra, que entre otras cosas y además de dar continuidad a su famosa difusión de la escuela del método de Lee Strasberg, supuso la presentación en la gran pantalla del hermano menor de la actriz Shirley McLaine, Warren Beatty...el renacimiento de una ex-niña prodigio (21 años contaba cuando se filmó esta cinta Natalie Wood ...el propio Inge parece ser que se reservó un pequeño papel como cura, es el reverendo Whitman y su discurso sobre la futilidad de almacenar riquezas corroídas por el orín y las polillas en la tierra , y no en el cielo... con el propósito de permanecer lo más cerca posible de Beatty...Cotilleos aparte, uno debe saber también los méritos...y sin duda alguna éste es uno de ellos... Para mi y estoy seguro que para millones de críticos y cinéfilos, el film es:

 

 U N A  O B R A  M A E S T R A.

 

Admito que no tengo reparos en emocionarme cuando una película consigue que se me salten las lágrimas... Será que soy hipersensible a esas emociones, y que estoy abierto a ellas, y que no hay muchas cosas más reparadoras como vaciarte de lágrimas mientras ves un drama que te vapulea sin piedad y te preguntas si la mayoría no tendremos en el fondo más de masoquistas, o sensibles de lo que nos gusta admitir. Puede que se deba a que mi empatía con la película ha sido máxima y me imagino en la piel de Deanie y de Bud, siento ese rugido que aporrea las cadenas y libra una batalla perdida contra los muros del anquilosamiento. O puede que se deba a que conecta demasiado con mis sentimientos más profundos, con esa parte de mí mismo que disfrazo y disimulo cuando hay gente delante. Es como un puñado de sal arrojado sobre esa parte que siempre siento en carne viva y que a veces palpita dolorosamente ante los estímulos que me tocan el alma y que me causan ganas de llorar sin que yo entienda bien por qué. Después se alivia el escozor transformándose en una esencia dulce que calma y tonifica, dejando al final un poso melancólico que nunca acaba de disiparse. Ni yo mismo comprendo bien las razones, pero eso suele suceder cuando algo nos roza una parte fundamental de nosotros mismos. Nos llega tan adentro, que no podemos ver hasta dónde... Sólo sentirlo.

Para muchos, éste no será más que un drama romántico en aquella época en la que el agonizante "star system" daba sus últimos coletazos, encumbrando hasta extremos inauditos a estrellas que, aún sin estar excepcionalmente dotadas para la interpretación, eran resaltadas por una campaña de publicidad y por ciertas cualidades como la belleza física. En unos años en los que el público acudía en masa a ver en la pantalla las proezas de su estrella favorita, era muy habitual ver desfilar rostros que brillaban durante une época fugaz para apagarse prematuramente. El ejemplo clarísimo lo tenemos en Marilyn, pero también en Natalie Wood, otro nombre malogrado de Hollywood, que se labró su hueco en ese tortuoso paseo de la fama y que terminó con una muerte prematura.

La he visto varias veces, y nunca me canso. Cada vez le encuentro algo en lo que no me había fijado anteriormente. Primero, la historia, luego, el retrato de los caracteres y las mentalidades, la ambientación, la banda sonora.... No tiene desperdicio... y reconozco que me emociono cuando le toca a Deanie leer en clase...Esto es saber llegar al fondo. Kazan, con un gran reparto, ha sabido recrear toda una galería de personajes de forma totalmente creíble: obviando a los dos protagonistas, de los que sobran palabras, hay que señalar al Sr. Loomis, sencillo y asertivo; la Sra. Loomis, retrógrada y cerrada; el Sr. Stumper, ambicioso y prepotente; la Sra. Stumper, anulada por él. Estos personajes, aunque son casi secundarios, son tratados como verdaderos protagonistas. El final no es feliz, pero es un gran final. Kazan lo hace muy bien al caracterizar a Deanie como queriendo seguir adelante, pero sin haber olvidado a Bud. Ha sabido retratar excepcionalmente esa espinita que nunca se desclava. El primer punto a favor del film: la excelente reconstrucción histórica, está puesta al servicio de la historia y de los personajes. El film se desarrolla a finales de los años 20... las cabezas asoman tras los visillos de las ventanas, los hombres hacen el amor clandestinamente en la oscuridad, en los coches, en el anonimato, se murmura, se reprime. La madre de Deanie, le dice a esta que no se deje tocar por los muchachos, el padre de Budd Stamper (Warren Beatty), le dice a este que puede hacer lo que quiera, pero evitando comprometerse con una mujer. Se cultiva el terreno para la lucha de sexos, hay dos mundos: el que se hace en privado, y el que se vive ante los ojos de los demás; y dos sexos con objetivos distintos: el matrimonio para las mujeres y el éxito económico para los hombres. Lo mejor del film es la estrecha relación que existe entre la historia narrada y el contexto social donde se desarrolla.

Esta es una de mis películas favoritas de juventud, un film generacional, que aquí lo tuvimos que soportar con las tijeras de la censura. Kazan más que un narrador me parece un creador de escenas maravillosas de las que abundan en el tramo final. El film se nos muestra siempre en un tono evocador y nostálgico, hablando de los primeros amores, el sexo, el dinero y el puritanismo. Para algunos no será más que un film cargado de tópicos que tienden a perpetuarse. Pero para mí es más que eso. Aunque los tiempos cambien, se seguirá hablando de Deanie y Buds y familias cegadas por el status social y el qué dirán. Personalmente, no creo que se exagere y siempre, en algún lugar, hay familias que se comportan como lo hacen las de Deanie y Bud. Que anteponen otros intereses a los del amor y hacen todo lo posible para separar a unos jóvenes que no han cometido más delito que enamorarse. Y si eso es un delito, entonces todos deberíamos ser procesados..Confieso que me convenció Natalie Wood  llegando a alcanzar su cumbre como actriz, ella me hizo olvidar que Deanie era un personaje de ficción. Porque su grito desaforado era el grito de todos los que alguna vez se han encontrado ante un muro de incomprensión, represión y malevolencia. Warren Beatty, sin estar a la altura de su partenaire, también me hizo paralizar el aire en mi pecho. Quizá es porque me duele terriblemente observar cómo se destruye el amor más hermoso y cómo las personas se condenan a ser más infelices... A lo mejor es el reflejo de mi propio miedo a la fragilidad de los sueños.

 

Un clásico, que no pasa de moda, que retrata perfectamente la sociedad actual, refleja cruelmente como somos. ¿Acaso, hoy en día, cincuenta años después de la grabación de esta cinta y casi cien de la época en que está ambientada, no sigue primando por encima de la felicidad de las personas: el estatus social, el dinero, el poder, el que dirán…? ¿Acaso hoy en día no sigue habiendo gente que enloquece de amor, que llega a tener esa sensación de querer morirse ante el abandono del ser amado?. ¿No hay relaciones truncadas por la influencia de terceras personas?. ¿No siguen existiendo personas sumisas que ante injusticias manifiestas son incapaces de levantar la voz y de decir !!!basta!!!!?. Desgraciadamente, sigue siendo así. Y esta gran película refleja muy bien todo eso. Las escenas donde la madre de Bud y el padre de Dennie son meras comparsas. Como afrontan las malas actuaciones de sus respectivos hijos. Como, con su silencio, se convierten en cómplices de las andanzas de sus parejas. Y como son incapaces de abandonar a esas personas que están tan vacías. Por lo menos, el padre de ella se enfrenta en dos situaciones a su mujer. Cuando decide vender sus acciones para que su hija pueda tener el mejor tratamiento, es brutal cuando posteriormente la madre le recrimina que están tirando el dinero con lo del hospital, que si no las hubieran vendido, ahora tendrían muchísimo dinero, ni ahí el padre es capaz de hacerle callar con palabras, sólo se atreve a subir el volumen de la radio que está anunciando el desplome de la bolsa. Y cuando, al final, le rebela a Dennie el paradero de Bud. Enorme ese beso en la frente que le da ella a su padre. Cuando la locura empieza a apoderarse de Dennie, con esa conversación en la escalera donde le confiesa a su madre que quiere morirse y la posterior en la bañera, cuando, también a su madre, le dice que sí, que le ha hecho caso, pero que por hacerlo es una infeliz. Esa sensación que desprenden esos dos momentos de estar diciendo:

- “Estoy viviendo tu vida, no la mía. Tus prejuicios, tus valores, tus intereses. Y, por hacerlo así, seré una amargada”-.

 Deanie, tras superar una tremenda crisis en un centro especializado, conocerá a Johhny, un compañero interno también, cirujano de Cincinnati con el que pretende casarse....En el medio, 1929 un nuevo y catastrófico año, que supuso el desplome bursátil y la subsiguiente ruina y desesperación de una sociedad que comenzó a auto diezmarse con cadáveres por todas las aceras, el señor Ace entre ellos...Los Stamper se arruinan, mientras que los Loomis se enriquecen ya que vendieron por azar, para costear el psiquiátrico de su hija, las acciones a tiempo... Y, sobre todo, el espectacular y emotivo final... Bud, que aparenta ser feliz pero en el fondo está derrotado, dice aceptar las cosas como vienen, con la sensación interior de no haber luchado por lo que quería, de no sentirse completo. Ese momento en que Dennie sostiene en brazos al hijo de Bud... "Sin palabras", vemos lo que está sintiendo, lo que pasa por su cabeza, el que esa podría ser su vida, el que siente que ese sitio debería estar ocupado por ella. Que aunque va a casarse con otra persona, ella querría estar ahí. Esa espina que tiene y tendrá clavada de por vida, por muy feliz que pueda llegar a ser.

 

"Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello que en mi juventud me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no hay que afligirse, porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo."

 (William Wordsworth)

 

Confieso que Natalie Wood llegó a alcanzar su cumbre como actriz en este film, sin olvidar su Maria de West Side Story, Deanie era un personaje hecho a su medida y un grito desaforado de todos los que alguna vez se han encontrado ante un muro de incomprensión y represión. Hay un proverbio chino que dice que la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida son cosas que nunca vuelven atrás, lo mismo ocurre con "Esplendor en la hierba": es volver a recordar... Es vestirse para el baile de instituto, es ir de fiesta para llorar después o sentirse decepcionado. Dejar que la historia de dos jóvenes en sus mundos pase, para que al final nos bloquee con un golpe certero. Esta película posee una belleza intemporal, atrayente, amada, pero lo que sé es que la imagen de Natalie Wood entrando en la casa del que una vez fué su amor me dejo fuera de combate.

 

 

 

Cuando una película entra en nosotros, te hace sentir que ya forma parte de tú vida, cuando sientes nostalgia de la historia contada, eso es CINE. Natalie Wood, está memorable y siento nostalgia por ella en lo personal, por su extraña muerte... Respecto al poema en el que se basa el título, "Esplendor en la hierba", yo se lo dedicaría a la industria del Hollywood de aquellos años... " Ya que nada podrá devolver el esplendor a este tipo de films, su belleza siempre subsistirá en nuestros recuerdos ".

 Mi admiración a Kazan por regalarnos esta obra maestra.

 

 

 

 

No puedo emplear mas adjetivos, mi caja de pandora se agota ante tanta belleza....No me cabe duda de que este cinéfilo que escribe, apasionado del Séptimo Arte, tiene films que me han seguido toda mi vida, los que me conocen adivinarán títulos, pero ESPLENDOR EN LA HIERBA es como un remanso de amor, de futuro y aunque todos nos revolquemos en el lodo del sentimiento mas viejo del mundo, no por eso dejamos de sentir dolor.

 

" ...Pues aunque el resplandor que en otro tiempo fué tan brillante hoy está por siempre oculto a mi mirada.. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria de las flores..no hay que afligirse, porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo ".

 

 

 

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